miércoles, 30 de noviembre de 2011

La plataforma electoral de la coalición "comprometidos por México"

He sido afortunado en haber sido parte del “Programa para México”, consulta generosa y productiva que finalizó con un ejercicio de información sobre aquello que nuestro país nos expresó. A casi cinco meses de haber iniciado, en la Fundación Colosio nos congratulamos de haber impulsado un diálogo con la sociedad mexicana para construir lo que ahora es la Plataforma Electoral de la Coalición “Comprometidos por México”, con miras a la elección federal del año que se avecina.
Muchos, en verdad muchos actores fueron quienes participaron en esta construcción. En primer término nuestra militancia priísta, quien con su entusiasmo y seriedad se involucraron decididamente en este esfuerzo. El Comité Ejecutivo Nacional del PRI, quien apoyó al programa desde varios ángulos, el Comité de Redacción para la Plataforma Electoral quienes con empeño y talento sumaron en el planteamiento y debate de los temas que hoy componen nuestra plataforma.
Los sectores, organismos y organizaciones adherentes del partido, los prestigiados académicos, empresarios, especialistas y expertos que con su opinión condujeron a términos precisos lo planteado. Y sin duda todos quienes integramos la Fundación Colosio que con compromiso y decisión cumplimos con nuestra tarea.
Destacan los cuadros connotados del partido destacan por su disposición absoluta y espíritu constructivo al participar en diversos canales para  apuntalar la expresión de miles de voces que hemos escuchado y atendido. En particular el Senador Manlio Fabio Beltrones y el Licenciado Enrique Peña Nieto.
Las aportaciones de los partidos aliados son sin duda fundamentales, los temas medio ambientales y educativos son prioridades a atender.
Pero por igual, tenemos que otorgar reconocimiento y agradecimiento especial  a todos quienes más allá de una filiación política contribuyeron con propuestas y planteamientos a esta consulta, el interés que por ella se generó, demuestra cuán apremiada está la sociedad por expresarse dentro del escenario de caos que vivimos en estos días los mexicanos.
No podemos negar una realidad evidente. Hoy México es un país triste, contagiado de desesperanza, con dolores que lo presentan como una nación donde en muchos de los casos priva el miedo y la incertidumbre.
Nuestro país experimenta una desigualdad generalizada que nos obliga a actuar de manera distinta en prácticamente todos los rubros del actuar gubernamental, social y político. De seguir en el mismo camino, el horizonte seguro tiene que ver con la inviabilidad. En el PRI rechazamos contundentemente esta opción.
Sin embargo no asombra el que hayamos llegado a este punto cuando a lo largo de poco más de una década se ha forjado una interminable cadena de desatinos e ineficiencias. Hemos sentido con toda su fuerza las consecuencias del retiro del Estado de los temas fundamentales, carecemos de timón y vivimos en la negación oficial de un deterioro general de nuestras instituciones, de nuestra propia forma de vivir.
El rumbo debe cambiar, lo sabíamos y ahora lo sustentamos. A lo largo de estos meses de intercambio con la sociedad, hoy precisamos de argumentos para pronunciarnos ante los problemas nacionales y atrevernos a plantear soluciones. Lo hacemos con responsabilidad, con la creencia de que las cosas sí pueden cambiar, con la idea de recuperar la esperanza de contar con un mejor destino.
La conclusión en los temas consultados lleva a la urgente implementación de cambios que se centran en dos acciones fundamentales: un cambio de estrategia y una reforma de las instituciones de gobierno. Lo anterior en la idea de que en el esquema actual, ni se acierta en lo actuado ni se fomenta la eficiencia de los actuantes.
En un primer punto, sabemos que es necesario generar gobernabilidad. Gobernabilidad que provenga del acuerdo y del reconocimiento de la pluralidad, donde se recupere el papel de fortaleza estatal. Hemos constatado cómo se precisa de condiciones para apuntalar el accionar político y público de nuestro país. No es en un escenario de desorden donde se puede prosperar, es apremiante reconciliar a los ciudadanos con el estado y volver a contar con la eficiencia en los actos gubernamentales, con el debido orden y responsabilidad de la gestión pública y con el entendimiento de las fuerzas políticas para transitar con equilibrio a destinos prósperos.
Se va a avanzar en un adecuado sistema para evaluar el desempeño de los servidores públicos y el resultado de cada uno de los programas gubernamentales para promover una sólida fiscalización y una mejor distribución de los recursos públicos. La demanda es además adoptar parámetros de transparencia y rendición de cuentas en donde todos quienes detentan una responsabilidad pública informen satisfactoriamente de su actuación.
Y en la búsqueda de ese destino positivo en donde está la obligación por brindar seguridad a los mexicanos. Hemos optado por una estrategia integral para lograr este cometido, es decir, combatir de manera eficiente a la delincuencia sin necesidad que las familias sufran los estragos de la violencia que se genera.
Tenemos la oportunidad de corregir el camino al innovar en medidas que apelan a la autonomía en la procuración de justicia federal. Sabemos que es tiempo de dejar a un lado la improvisación y fiar de una buena vez la operatividad del combate al crimen en acciones de estrategia e inteligencia. Consideramos que, a la par de una tendencia mundial, debemos especializar a los organismos encargados de esta lucha en contra de la delincuencia, además de fijar metas claras y medibles en la reducción de los índices delictivos de las actividades criminales que vulneran en mayor medida a la sociedad. Extorsión, secuestro, homicidios tendrán que ser tarea puntual en el esquema que nuestro partido propone.
Creemos que se pueden implementar acciones inmediatas para lograrlo. Apostamos por la profesionalización y especialización de la función policial, optamos por igual en los esquemas de ascensos meritorios de los cuerpos de policía y de procuración de justicia pero sobre todo, consideramos inseparable el que el estado brinde seguridad de manera efectiva si se corrige por igual el rumbo en nuestra economía.
Ameritará una segunda entrega lo que a los demás temas atañe. Por ahora, adelantamos que además de ello escribiré en lo específico de cada apartado porque al igual que muchos mexicanos, hoy estoy convencido que es tiempo de dar respuestas, en la misma filosofía que por frente llevara Colosio, en el México al cual le seguimos debiendo explicaciones.

Guillermo Deloya
Secretario General de la Fundación Colosio Nacional A.C.